Compartir

La constructora ICA y Operadora Cicsa, de Carlos Slim, formaron un consorcio con otras dos empresas españolas y cuatro mexicanas para participar en la licitación para construir el edificio terminal del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).
Las dos españolas son Acciona Infraestructuras, junto con su subsidiaria Acciona Infraestructuras México, y FCC Construcción, de la mano de FCC Industrial e Infraestructuras Energéticas. Carlos Slim recientemente se convirtió en el socio mayoritario de esta última empresa.

La participación de estas dos empresas aportan la experiencia aeroportuaria que requiere el consorcio, ya que, de acuerdo con funcionarios del propio Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), se había dicho que ninguna de las empresas mexicanas por sí sola podía acreditar haber edificado una terminal aeroportuaria de más de 15 millones de pasajeros en los últimos años, como exigen las bases del concurso.

Las mexicanas son Promotora y Desarrolladora Mexicana, y Promotora y Desarrolladora Mexicana de Infraestructura (Prodemex), de Olegario Vázquez Aldir; La Peninsular Compañía Constructora, y Hoatsa. Estás últimas dos son de Carlos Hank Rhon.

En otro grupo quedaron los antiguos socios de ICA formaron otro grupo. Ahí están Mota Engil México, Mota Engil Engenheria e Construçao, Idinsa, Jaguar Ingenieros Constructores, así como Calzada Construcciones, Construcciones Urales, Gami y Construcciones Aldesem.

Un tercer grupo estuvo integrado por Omega Construcciones Industriales, las españolas Construcciones Rubau y Rubau México, además de Desarrollo y Construcciones Urbanas.

El cuarto postor es Constructora de Proyectos Viales de México, brazo constructor de OHL en México.

Este día se presentan las propuestas económicas para la licitación de la terminal.