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Sal de chapulín, producto que traspasa las fronteras

Se ha realizado un buen trabajo para que la sal de gusano sea una necesidad para el ser humano

Con gran éxito en el mercado mexicano y estadounidense, Gran Mitla, empresa dedicada a la producción y comercialización de sal de chapulín artesanal, logró traspasar las fronteras más lejanas y ahora exporta a Canadá, Alemania, España, Australia y recientemente a Rusia y Japón, informó la socia y fundadora de la microempresa, Diana Corona.

La microemprendedora dijo que la sal de gusano o sal de chapulín no es algo indispensable para el ser humano, sin embargo, han hecho un buen trabajo al crear la necesidad del producto y con ello hacer crecer la empresa, pero “no ha sido un camino fácil”.

“Me llena de orgullo y satisfacción ver cómo ha crecido mi compañía. Es como tener el trabajo soñado. Me ha llevado a viajar y conocer gente de todo el mundo”, afirmó.

Compartió que su aventura comenzó hace más de cuatro años de forma casual. “El padre de Gustavo, amigo y socio hacía la sal para consumo propio, pero familiares, amigos y conocidos ovacionaban el sabor especial que obtenía el tequila o mezcal al agregar la singular fórmula, fue entonces que Gustavo planteó la idea de producir y comercializar la receta de sus abuelos”.

En entrevista con Notimex comentó que “al principio fue cuestión de regalar muestras a chef en bares, restaurantes y lugares relacionados con el mezcal: una vez que comenzaron los pedidos la mayoría de los clientes empezaron a encargar, pero pagaban después de 90 días como mínimo”.

Refirió que el mayor obstáculo que enfrentaron fue surtir los pedidos de los negocios que no pagan en el momento, pues es difícil volver a comprar la materia prima y sacar avante la producción de otra empresa o restaurante.

“Entonces se tiene que recurrir a préstamos, financiamientos, programas de gobierno y créditos bancarios, aunque en este último, te piden dos años de antigüedad con el negocio”, relató.

La emprendedora indicó que aunque “no ha sido un camino fácil, pues se ha requerido de mucho trabajo, pasión y dedicación”, la micro empresa ha logrado traspasar las fronteras más lejanas y ahora la sal de chapulín y de gusano de maguey es conocida y exportada a Canadá, Alemania, España, Australia y recientemente a Rusia y Japón.

Sin entrar en detalles afirmó que su empresa ha crecido entre un 60 y 70% anualmente desde que comenzaron operaciones y este año eperan cerrar con un total de 15 empleados. Actualmente el equipo de trabajo se conforma de 10 personas, incluyéndola.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPymes) generan el 72% del empleo y 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

En México hay más de 4.1 millones de microempresas que aportan 41.8% del empleo total; las pequeñas suman 174,800 y representan 15.3% de empleabilidad; por su parte, las medianas llegan a 34,960 y generan 15.9% del empleo.

De ahí que estas empresas son consideradas como el principal motor de la economía, y es que en muchos casos las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) son las que más empleo dan.

Para Diana Corona no conocer los programas y ayudas del gobierno es un factor por el cual la gente no emprende, combinado con la falta de recursos financieros y la poca originalidad de los mexicanos; “si ven que algo está funcionando bien, después todo mundo lo quiere hacer y no siempre funciona eso”.

“Pienso que hicimos buen trabajo al crear una necesidad en nuestros clientes; la sal de gusano o sal de chapulín no es algo indispensable para el ser humano, sin embargo, hemos crecido muy bien y ahora somos como cualquier empresa formal, con un horario de 10 a 6 de la tarde, y un sueldo fijo” “Estoy en mi trabajo soñado”, finalizó la fundadora de Gran Mitla.