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Peña y políticos buscan el arreglo antes que los equilibrios democráticos

¿Por qué EPN está minando las instituciones? A toda costa quiere cuotas y cuates en puestos clave. Lo está consiguiendo con el aval del tricolor, el Verde, más los panistas y políticos variopintos que se le suman.

Primero intentó que el ex abogado del PRI y primo del consejero Jurídico de Presidencia, Raúl Cervantes, fuera ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ante la fuerte oposición de un sector importante de la sociedad, no lo logró.

Entonces hizo otra polémica apuesta: Eduardo Medina Mora. La segunda fue la vencida y quedó de ministro (juez y parte) un ex procurador General del sexenio calderonista.

En el país del 98% de impunidad, le parece correcto la rotación de conocidos en los más altos niveles de procuración e impartición de justicia.

Raúl Cervantes no quedó desamparado. El Congreso se ha convertido en el refugio VIP del servicio público. Nada más hay que preguntarle a los atrincherados en busca de fuero.

Cervantes aguardó otra oportunidad en su curul. Ésta llegó cuando Enrique Peña lo propuso como titular de la PGR, justo en el momento ideal para intentar convertirlo en el próximo fiscal transexenal disque autónomo.

Sus colegas lo ratificaron como procurador. Hoy está en vilo el nombramiento de un hombre o una mujer que realmente cumpla con la independencia requerida para las labores que enfrentará la fiscalía.

El último escándalo (mejor dicho, el más reciente; bueno fuera que se tratara del último) es la imposición de Paloma Merodio como vicepresidenta del Inegi.

A pesar de los cuestionamientos en su contra (no por capacidad o por el gusto que se abran espacios a mujeres, sino por incumplimiento de requisitos de ley), arribó.

Es un golpe tremendo para una de las instituciones que se había ganado el respeto en su indispensable labor de generar información confiable.

Valga un reconocimiento a los argumentos en contra de la candidata peñista y a la postura que sostuvo, hasta el último momento, el senador Juan Carlos Romero Hicks.

De la designación del canciller aprendiz ya ni hablar. De los tres consejeros “ciudadanos” del INE seleccionados por PRI, PAN y PRD, respectivamente, no sorprende. Y de la incursión de las Fuerzas Armadas como botín electoral, a prender focos rojos.

A Peña y políticos de otros partidos, que buscan el arreglo antes que los equilibrios democráticos, les tiene sin cuidado dinamitar la credibilidad institucional.

Están en la repartidera de cuotas, en la colocación de cuates y en la protección futura de sus cuestionables acciones presentes.

RAZONES Y PASIONES: A pesar de que la UNESCO lo prohíbe, en México todavía es legal el matrimonio infantil en algunos estados.

Esta semana se discutió en Chihuahua. Hubo quien argumentó a favor cuando las niñas están embarazadas. Terrible.

Urge cumplir con lo dispuesto en tratados internacionales, con el principio pro persona y con el interés superior de niños, niñas y adolescentes.

Urge combatir prejuicios enraizados en religiones, valores culturales y tradiciones. Urge frenar la violación de derechos humanos y la pandemia de violencia. Con información de El Universal.