Compartir

El gobierno federal concreta “la estafa maestra”

Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad publica investigación que releva el mecanismo con el cual se han desaparecido, al menos, 7 mil 670 millones de pesos

El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa bajo proceso por peculado, lavado de dinero y asociación delictuosa, ha resultado un principiante frente al desvío de recursos que realiza el gobierno federal a través de 11 dependencias que utilizan 128 empresas fantasmas.

Esa e una de las conclusiones que reporta la investigación hecha por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad en coordinación con Animal Político.

Un seguimiento  realizado por el equipo de investigadores en seis estados, donde se revisaron miles de documentos, y luego de visitar decenas de supuestos domicilios, el trabajo concluye y prueba que 3 mil 433 millones de pesos se entregaron a empresas fantasma, cuyos socios viven en barriadas.

Mil millones de pesos más fueron la comisión para las universidades y el resto sirvió para, supuestamente, contratar servicios. En muchos casos, no hay evidencia documental de que estos hayan existido.

En el proceso para el desvío de recursos participan algunas universidades públicas del país.

La investigación publicada en la página oficial de la organización detalla que “el gobierno no entrega los contratos directamente a las empresas, sino que primero los da a ocho universidades públicas y éstas lo dan después a las empresas.

Sólo por triangular los recursos, las universidades cobraron mil millones de pesos de “comisión”, aunque no hayan dado ningún servicio”.

Las tres principales dependencias que opera bajo esta estrategia son: la Secretaría de Desarrollo Social, con Rosario Robles como titular; el Banco Nacional de Obras, con Alfredo del Mazo al frente, y Petróleos Mexicanos, en la gestión de Emilio Lozoya.

Entre las universidades cómplices, el reporte refiere a la Universidad Autónoma del Estado de México, la Universidad Autónoma de Morelos, la Universidad Autónoma del Carmen, Universidad Popular de la Chontapla, Universidad tecnológica de Tabasco, Instituto tecnológico Superior de Comalcalco.

Además, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Universidad Politécnica del Golfo de México.

En conjunto, estas universidades habrían firmado 76 convenios de colaboración con 11 dependencias federales, aún y cuando sabían que eran incompetentes para dar los servicios, por lo cual tendrían que contratar a 129 empresas.

Éstas últimas eran elegidas por las dependencias y en la mayoría de los casos eran fantasmas.