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#GobiernoEspía: un “problemón”, “violación gravísima”, pero no habrá culpables.

Sólo una investigación independiente sería creíble y daría resultados, coinciden.

El caso #GobiernoEspía ha desatado “un problemón” en México y demuestra que los controles sobre el gobierno federal no existen, afirmó el historiador Lorenzo Meyer. 

En la Mesa Política de Aristegui en vivo, refirió que la responsabilidad de los proveedores del equipo de espionaje “es innegable”, pero la mayor es del gobierno mexicano que compró el software Pegasus.

“Estamos pagando el costo de nuestro propio espionaje”, criticó.

“Un indicador más claro de la no democracia mexicana es este”, señaló.

Lamentó que no hay una procuraduría independiente que lo investigue y son “fuerzas externas quienes le ponen algún cierto límite (al uso de este malware)” al hacerlo público.

“Pero ninguna institución ha sido capaz de enfrentar este escándalo”, aseveró.

Y es estúpido creer que la investigación del gobierno dará algún resultado, pues se investiga a sí mismo.

“Lo de Pegasus y lo del espionaje es un indicador más de lo que nos falta como sistema político, como país, el camino que nos falta por recorrer antes de poder decir que somos demócratas… hace mucho tiempo que el Estado de México tiene la fama de usar sistemas de espionaje, desde antes de Peña Nieto ya se habían denunciado estas prácticas”, recordó.

Por su parte, el académico Sergio Aguayo contrastó las reacciones del Inai y la CNDH. 

La Comisión “salió con un boletín que en su opinión se reunían los requisitos de riesgo, urgencia e irreparabilidad del daño” por lo que solicitó a las dependencias del gobierno que se abstengan de usar equipos de espionaje contra activistas y periodistas.

Mientras que Francisco Javier Acuña, comisionado presidente del INAI, “respondió unas frases cantinflescas” y “siguen en la cautela y reflexionando si deben o no decir algo”.

“Tenemos aquí los dos extremos”, ante una “violación gravísima a los derechos humanos”.

Lo que tenemos enfrente es un “régimen débil y desprestigiado ante los ojos del mundo”, así como un “presidente que nos ve como enemigos”.

A su vez, la politóloga Denise Dresser consideró que el presidente Enrique Peña Nieto se mostró tal y como es la semana pasada, minimizando el espionaje y exonerando a su gobierno.

“La respuesta trivializadora, insultante para las 16 personas que han sido víctimas de espionaje, causó tal escozor”, que provocó diversas reacciones, apuntó.

Por ejemplo, “generó un acto simbólico el pasado viernes, fuimos a entregarnos a la PGR, ya que Peña dijo que se aplicaría todo el peso de la ley a quienes habían acusado al gobierno de espionaje”.

Expuso que la PGR, encargada de la investigación, “es una de las entidades que compró el equipo para espiar”. Por ello sólo una investigación independiente sería creíble.

“El presidente dijo que la PGR debía seguir las instrucciones presidenciales y politizar la justicia para que haya una investigación con un resultado predeterminado”, acotó.

“Así como en la Casa blanca no hubo culpables, en el espionaje tampoco habrá“, adelantó.