Caos, tráfico y saqueos reinan en el EdoMex.

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El cuarto día de protestas por el aumento en el precio de los combustibles caracterizó también por el saqueo a tiendas de autoservicio y comercios en varios estados del país. A este marco se sumaron los rumores e información errónea, distribuida en redes sociales, que contribuyeron a provocar pánico e histeria colectiva, sobre todo en la Ciudad de México y el Edomex.

Durante un par de horas, la confusión reinó y ante la amenaza de más saqueos, muchas tiendas de conveniencia, centros comerciales, tiendas departamentales y negocios de diversos giros cerraron sus puertas como medida precautoria. Así, el movimiento habitual de la Ciudad de México se vio trastocado debido a la notable disminución de su actividad comercial. Después de las seis de la tarde, encontrar un supermercado abierto era prácticamente misión imposible.

En entrevista telefónica para Despierta, Manuel Cardona, director de Relaciones con Gobierno de la ANTAD, dijo que eran alrededor de 250 las tiendas saqueadas en su totalidad, afectando también a estados como Veracruz, Tabasco, Querétaro y Quintana Roo.

Cardona se dijo preocupado por la situación, sobre todo ante la posibilidad de que los saqueos se extiendan, pues podría ocasionar un escenario de desabasto y pidió la intervención de los tres niveles del gobierno y el ejército para restablecer el estado de derecho.

La preocupación de Mansur ante la convocatoria que se hace en redes sociales de seguir saqueando tiendas parece genuina, sobre todo porque la continúa repetición de jornadas como la del 4 de enero podrían comprometer el abasto de víveres y artículos de primera necesidad para varios sectores de la población.

¿Un escenario exagerado?

No del todo. La jornada de ayer nos mostró el alcance que puede tener el pánico propagado en redes sociales: por cada intento de saqueo, decenas de comercios cierran sus puertas ante el temor de sufrir la misma suerte, algo comprensible pues se desea evitar pérdidas y no poner en riesgo a trabajadores y clientes.

Para cuando la calma regresa, otro factor que puede entrar en juego son las compras de pánico. Muchos podrían acudir en masa a las tiendas y arrasar con los productos de primera necesidad ante la incertidumbre de que los comercios sigan abriendo y cerrando intermitentemente.

Este escenario es el que tanto preocupa a la ANTAD, a las cadenas comerciales y a los proveedores de productos.

Para evitarlo, es necesario que las autoridades de cada estado se coordinen con sus pares federales y con los propios comercios para brindar seguridad sin necesidad de que se frene la actividad de las tiendas, amén de establecer protocolos para actuar en caso de nuevos intentos de saqueo. No es menos necesario ofrecer garantías a los proveedores y transportistas para que sigan distribuyendo sus productos.

La polarización que hay entre la población, la desconfianza en las autoridades y el rechazo a los operativos policiacos tornan estrecho el campo de acción de las autoridades.

Finalmente está el papel que juega la propia población, sobre todo los usuarios de redes sociales, a quienes se ha exhortado a evitar compartir información falsa o sin comprobar para no desatar otra ola de pánico y desinformación que, a la postre, lleve al cierre de comercios y nos aproxime a las consecuencias arriba planteadas.

Con la llegada del Día de Reyes se aproxima también una de las jornadas de venta más importantes del año. Habremos de mantenernos pendientes del desarrollo de esta oleada.